Una ventana cruza el desierto, tiembla cintilante la mentira. Granos de angustia revelados en la nada. Esquina del regreso, noche sin tropiezo maquillada. Violeta celeste. Lluvia de níquel enamorada.
Una ventana cruza el desierto,
tiembla cintilante la mentira.
Granos de angustia
revelados en la nada.
Esquina del regreso,
noche sin tropiezo maquillada.
Violeta celeste.
Lluvia de níquel enamorada.
Acepta las cookies para continuar